Atribución del uso de la vivienda familiar en caso de divorcio

La vivienda familiar es aquella que durante el tiempo de unión o matrimonio de la pareja, se utiliza como domicilio habitual familiar. Cuando ocurre una crisis matrimonial, en este caso un divorcio, la atribución sobre quién continuará utilizándola es uno de los aspectos más importantes a tomar en cuenta.

Para entender qué cuestiones se plantean a la hora de atribuirla a alguno de los cónyuges, te invitamos a leer el siguiente artículo donde aclararemos todo lo relacionado al respecto.

📌¿A quién se atribuye el uso de la vivienda familiar en caso de divorcio?

La vivienda familiar, cuando nos referimos a ella en un proceso de divorcio, se refiere al lugar físico donde vive la familia o el lugar en el que han vivido durante la vigencia del matrimonio. La atribución del uso de la misma en casos de divorcio está muy ligada con el artículo 96 del Código Civil, en donde se puede apreciar la conexión que existe entre esta asignación y el régimen de custodia que se fije tras la nulidad, separación o divorcio.

Por ello es evidente que el factor más importante para la asignación de la vivienda es por mucho, la existencia de hijos en el matrimonio. El régimen de custodia que se fije sobre los hijos menores determinará a cuál de los progenitores le será permitido el uso de la vivienda familiar.

Quiere decir que la atribución para usar la vivienda familiar, de existir hijos menores de edad, está delimitada por el tipo de custodia que se dicte en el divorcio, que pudiera ser mono-parental, compartida o distributiva.

Custodia monoparental

Lo mejor es, en caso de separación o divorcio, que los cónyuges lleguen a un acuerdo referente al uso de la vivienda, en beneficio de los hijos y el propio, pero a falta de convenio al respecto, el juez designará a quién corresponde el uso de dicha vivienda familiar y de los objetos de uso ordinario que existen en ella, lo cual en caso de custodia monoparental corresponde a los hijos y al progenitor que los custodia.

En el caso de que la titularidad de la vivienda sea del progenitor no custodio o incluso de un tercero, si no existen convenios, su ocupación será asignada a los hijos y al padre que tiene la custodia. Esta determinación se fundamente en garantizar el interés superior de los menores y su protección.

Custodia compartida

“En los casos de custodia compartida, el uso de la vivienda familiar se atribuirá al progenitor
que por razones objetivas tenga más dificultad de acceso a una vivienda y, en
su defecto, se decidirá por el Juez el destino de la vivienda en función del
mejor interés para las relaciones familiares”

Art. 81.1 CDF de Aragón

El establecimiento de la custodia compartida se ha vuelto cada vez más común, pero la ley no especifica la atribución del uso de la vivienda familiar para esta forma de custodia en la cual los hijos permanecerán con cada uno de los progenitores por periodos alternos. Deberían ser los progenitores quienes acuerden el uso de la vivienda, pero si no llegan a un acuerdo, será el Juez quien lo resuelva evaluando las circunstancias del caso. Deberá ser siempre prioridad el interés superior del menor.

✔Custodia distributiva.

Esta forma de custodia de los hijos es la menos empleada. Sin embargo, puede determinarse la distribución de la custodia de los hijos entre los progenitores, si existen fuertes motivos para hacerlo. De esta manera, la familia es separada en dos grupos, uno conformado por el padre y los hijos que le sean asignados, y el otro compuesto por la madre y los demás hijos.

Cuando algunos de los hijos deban permanecer en la compañía de uno de sus padres y los restantes en la del otro, el Juez al momento de resolverlo debe hacer especial uso de criterio, actuando imparcialmente y en beneficio de los menores. En la ley no se encuentran las normas para la atribución del uso de la vivienda familiar en este tipo de custodia y nuevamente si no hay acuerdo entre las partes, también la decisión será tomada por el Juez.

El juez asignará el uso de la vivienda familiar al grupo más necesitado, sin importar a cuál de los dos pertenezca la propiedad. De no haber un grupo más necesitado que el otro, las posibilidades serían:

  • Dividir la vivienda en dos partes iguales, si las condiciones de la vivienda lo permiten.
  • Se podría utilizar por periodos alternos por cada uno de los padres con los hijos que cuida, teniendo como prioridad el interés superior del menor.

El interés superior del menor es clave en la atribución

En el marco de la atribución del uso de la vivienda familiar, el interés superior del menor tiene gran relevancia porque es un principio que pretende garantizar y proteger los intereses y derechos del menor cuando se toman decisiones que los involucre y por ende les afecte, por lo que debe ser considerado al determinar dicha atribución.

En consecuencia, hablamos de un principio regulador que hace que el interés del menor se superponga sobre los intereses de los demás. La protección del interés superior del menor se orienta principalmente a promover su desarrollo de manera integral y una vida apropiada.

📌¿Cómo es la atribución del uso de la vivienda familiar sin hijos?

Si en la relación o matrimonio no hay hijos, ambas partes podrían acordar el uso de los bienes generados en el matrimonio, incluyendo la vivienda que ocupaban. La ley hace referencia a este aspecto, señalando que la atribución del uso de la vivienda familiar debe recaer sobre el cónyuge que más lo necesite al quedar desprotegido, a pesar de que el dueño de dicha vivienda sea el otro cónyuge.

Esta alternativa podrá ser fijada incluso si el titulo de la vivienda está a nombre de ambos cónyuges, es decir, aún cuando esta pertenezca a los dos por partes iguales, se podrá atribuir el uso de la propiedad al que más la necesite por su actual situación financiera.

Posibles escenarios que se pueden presentar si la vivienda familiar es de ambos o de uno de los progenitores:

🔺Vivienda familiar propiedad de ambos progenitores

En estos casos, el uso de la vivienda podría ser asignado temporalmente a un solo progenitor y los hijos permanecerán siempre en la vivienda familiar.

Cuando la situación económica de alguno de los progenitores sea más necesitada de protección en comparación a la del otro, le podría ser otorgado el uso total y completo de la vivienda, y a su vez, el otro progenitor deberá buscar una vivienda acorde para habitarla con sus hijos cuando le corresponda ejercer la custodia.

🔺Vivienda familiar perteneciente a uno de los progenitores

En este caso, es posible que se le otorgue por un tiempo el uso de la vivienda al progenitor que no es el dueño de esta, cuando las circunstancias de este indiquen que es el que más lo requiere y el otro tenga la capacidad financiera para costear otro domicilio apto para la convivencia con sus hijos.

A su vez, según las circunstancias, también se pudiera atribuir exclusivamente el uso al progenitor propietario de la vivienda, esto sucedería siempre y cuando el progenitor no titular tenga capacidad económica para habitar una vivienda adecuada durante el periodo de convivencia con sus hijos.

➡️¿Puede disponer de la vivienda el cónyuge propietario si el uso fue asignado al otro cónyuge?

Para que el dueño de la vivienda pueda disponer de la misma y los bienes cuando el uso de estos se ha asignado al cónyuge no titular, se requerirá el consentimiento de los dos, o una autorización judicial.
Esto quiere decir que el propietario de la vivienda que está utilizando su ex pareja debe tener su permiso para vender o alquilar la misma. Sea cual sea el caso, de presentarse una situación fuera de los parámetros, lo mejor es comparecer ante el Juez para que intervenga en el asunto.