Causas de divorcio en España

Si has decidido poner fin a tu matrimonio, probablemente desconozcas qué procedimiento debes seguir para obtener el divorcio si nunca has pasado por él. Los trámites para divorciarse en España han cambiado y se han simplificado con la reforma operada por la Ley 15/2005 que modificó el código civil y la ley de enjuiciamiento civil, ya que suprimió las causas para separarse o divorciarse en ámbitos legales.

Por consiguiente, en este artículo te explicaremos cuáles eran esas causas legales que debían concurrir para solicitar la separación o el divorcio, cómo ha cambiado éste ámbito luego de la reforma y si es necesario actualmente alegar alguna causa para divorciarse.

📌¿Cuáles eran las causas legales para separarse o divorciarse antes de la reforma?

Antes de los cambios que generó la reforma de Ley 15/2005, los cónyuges debían estar separados previamente para divorciarse y esta separación podía ser de hecho o judicial, la separación de hecho se refiere al cese de la convivencia por decisión de la pareja sin intervención del tribunal y la separación judicial sucede cuando se acude al juzgado para formalizar legalmente la separación, además aparecían en el Código Civil un grupo de causas a las que se debía recurrir para justificar la separación:

  • Abandono del hogar sin justificación
  • Adulterio
  • Maltrato físico o verbal
  • Incumplimiento recurrente de los compromisos con los hijos, o respecto al cónyuge
  • Vicios como el Alcoholismo, Consumo de drogas o trastornos mentales que afecten la convivencia.

Después de la pareja estar separada por un lapso aproximado de 1 a dos años por alguna de estas causas, se podía solicitar el divorcio y para ello también el código civil establecía unas causas, las cuales eran:

  • La continuidad efectiva de la separación conyugal, habiendo transcurrido el lapso de:
  • Un año, el cual se comenzaba a contar desde el momento de ser presentada la demanda de separación.
  • El paso de dos años, bien desde el inicio de la separación de hecho, de emitida la resolución judicial o de declarado el abandono de alguno de los cónyuges. 
  • Al haber transcurrido cinco años, cualquiera de las partes podía proceder a divorciarse.
  • La existencia de una condena por atentar contra la vida del cónyuge, sus ascendientes o descendientes.

👉¿Cuáles son ahora las causas legales para divorciarse en España?

Actualmente, con los cambios efectuados en el Código Civil y en la ley de enjuiciamiento civil, ejecutados por la Ley 15/2005, ya no es necesario una previa separación ni alegar causa alguna para solicitar el divorcio, ahora se puede instar el divorcio directamente ante la autoridad judicial para que sea decretado por medio de sentencia.

En tal sentido, para divorciarse en el presente, solo es necesario que uno de los cónyuges haga la solicitud con o sin el consentimiento de su pareja, también lo pueden hacer ambos, siendo suficiente para que se decrete que se reúnan los requisitos y circunstancias que ahora señala el código civil en los artículos 81 y 86:

✔Que hayan pasado tres meses de celebrado el matrimonio, si la demanda de divorcio es presentada por ambas partes o por uno de los cónyuges con el consentimiento del otro.

✔Que hayan pasado tres meses de efectuado el enlace matrimonial, cuando el divorcio sea solicitado por un solo cónyuge.

En el caso de que hubiese un riesgo para la vida, la salud, la libertad, la moralidad e indemnidad sexual del demandante o de los hijos de ambos o de cualquiera de los miembros del matrimonio, no se necesita el transcurso de ningún plazo desde la realización del matrimonio, pudiéndose solicitar el divorcio de forma inmediata.

🔹Demanda de divorcio instada por uno de los cónyuges

En el caso de que el divorcio sea demandado por un solo cónyuge, éste debe acompañar la demanda con una propuesta sobre las pautas que regularán los factores generados por el divorcio o la separación, las cuales serán analizadas y discutidas durante el proceso y en el caso de no haber acuerdo entre las partes respecto a estas medidas, será el juez quien decida al respecto.

🔹Demanda de divorcio instada por acuerdo de ambos cónyuges

En este caso, junto con la demanda se presenta un convenio regulador, en donde se reflejen los acuerdos que tienen los cónyuges en relación a las pautas a seguir tras el divorcio con respecto al domicilio familiar, la guarda y custodia de los hijos, la asignación de las posesiones comunes, y las pensiones de alimentos y compensatoria, si aplica.

🔺¿En qué sentido simplifica el procedimiento de divorcio la reforma operada por la ley 15/2005?

Con estos cambios, ya no se precisa demostrar alguna causa para divorciarse, por ello cualquiera de los cónyuges podrá solicitar el divorcio así el otro no esté de acuerdo, bastará sencillamente la voluntad y el deseo de uno de ellos para poner fin al vínculo matrimonial, sin que el otro pueda oponerse a la petición por motivos materiales, y sin que el Juez pueda rechazar la petición, salvo por motivos personales. 

Esto significa que ahora tras la reforma, el conjunto de causas para separarse o divorciarse son eliminadas y se acorta el plazo mínimo para solicitarlo a tres meses de efectuado el matrimonio.

Sin embargo, este requisito de tres meses no será necesario, cuando se demuestre que existe, por ejemplo, algún acto de violencia de género o como bien dice la propia Ley 15/2005, al haber un riesgo para la vida, la integridad física, la libertad, la integridad moral e indemnidad sexual del cónyuge que demanda o de los hijos de ambos.

De manera que esta reforma le confiere al ciudadano respeto al libre desarrollo de su personalidad, reconociendo para ello el derecho a no continuar unidos en matrimonio si no lo desean. En consecuencia, ya no se exige que se demuestre alguna causa concreta, ni para pedir la separación ni para solicitar el divorcio.

Asimismo, esta nueva regulación acerca de la separación y el divorcio es aplicable a cualquier tipo de matrimonio, bien sea que lo compongan personas del mismo o de diferente sexo, ya que desde la Ley 13/2005 se reconoce que el hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con los mismos requisitos y efectos cuando los contrayentes sean del mismo o de diferente sexo.

Otro de los aspectos que se han simplificado es que para divorciarse no hay que estar separados previamente, lo que anteriormente implicaba realizar un doble procedimiento que generaba más gastos y tardaba más tiempo para que se efectuara el divorcio.

Sin embargo, para aquellos cónyuges que quieren separarse pero no desean disolver el matrimonio, aún se mantiene la opción de realizar la separación judicial, que puede realizarse con los mismos requisitos que señala actualmente el código civil en los artículos 81 y 86 , suspendiendo así la vida en pareja pero sin que implique la disolución del matrimonio.

➡️¿Cuáles son las consecuencias legales de la separación y del divorcio?

La separación legal y el divorcio tienen algunas consecuencias parecidas, la principal diferencia entre ambos procedimientos es que al producirse la separación, no hay un rompimiento del enlace matrimonial, dando chance a una posible reconciliación, que de ocurrir permite el total restablecimiento del matrimonio, con la condición de que la reconciliación se dé a conocer por cada uno de los cónyuges ante el Juzgado o Tribunal donde se procesó la separación, para que tenga legalidad.

Por su parte, el primer efecto del divorcio es la disolución del vínculo matrimonial. Por consiguiente, la obligación de vivir juntos desaparece y ambos quedan libres para contraer matrimonio de nuevo con otra persona.

Otro de los efectos derivados del divorcio es la disolución del régimen económico matrimonial, y como consecuencia se pasan a liquidar los elementos del caudal que se formó por ambos en el matrimonio y la posterior asignación entre ellos de esos bienes de forma equitativa. Este proceso estará regularizado en base al régimen económico que haya regido el matrimonio, el cual en la mayoría de las comunidades autónomas es el régimen de gananciales.

Por otro lado, la sentencia de divorcio no altera las relaciones de los padres para con sus hijos, a excepción de lo que tiene que ver con la guarda y custodia, la cual será atribuida según lo que establezca el juez del tribunal que declare el divorcio, quien se pronunciará al respecto, tomando en cuenta el interés superior del menor.

Lo esencial es que el divorcio no exime a los padres de sus obligaciones para con los hijos, por lo que ambos están en el deber de contribuir a su cuidado y subsistencia, ejerciendo las facultades inherentes a la patria potestad sobre estos.