¿Divorcio o separación? Esto es lo que necesitas saber

Si tu matrimonio no está funcionando y estás pensando en romper tu relación conyugal, puede que no estés muy seguro en cuánto a qué hacer. O tal vez te encuentras iniciando un proceso de divorcio pero piensas que las cosas se podrían arreglar. Tomar la decisión de separarse o divorciarse no es nada sencillo, se trata de una situación que va a alterar por completo el entorno de los involucrados, impactando en gran medida a los hijos en común en el caso de haberlos.

Sin embargo, si tu relación de pareja se ha vuelto intolerable y estas ante una posible decisión de poner fin a la convivencia y a la vida matrimonial en general, tienes que considerar, de acuerdo a las circunstancias, si conviene separarse o divorciarse. Cuando se habla de divorcioseparación, muchas personas tienden a asociar ambos términos, o no conocen del todo lo que implica cada uno de estos. Lo cierto es que son procesos muy diferentes, aunque tienen aspectos en común.

En vista de ello, en este artículo te explicaremos en qué consiste tanto la separación como el divorcio, en qué se diferencian, cuáles aspectos tienen en común y el procedimiento a seguir en cada uno de ellos, con el propósito de ayudarte a decidir con criterio que es lo más conveniente según tu caso.

📌¿En qué consisten la separación y el divorcio?

🔹La separación matrimonial:

Ocurre cuando la pareja, en mutuo acuerdo o por decisión de uno de ellos, concluyen la convivencia y su vida matrimonial, siguiendo con sus vidas de forma independiente. Para que haya una separación matrimonial es lógico que la pareja esté casada. La separación en todo caso se trata de una suspensión del matrimonio, pero no la disolución definitiva del vínculo conyugal, es decir, los cónyuges separados no podrán contraer matrimonio con otras personas.

🔹El divorcio:

Es, en pocas palabras, la disolución definitiva del vínculo matrimonial contraído por una pareja. Con el divorcio, los cónyuges tienen la posibilidad de, si lo desean, volver a casarse por la vía civil. La única condición que establece la ley para poder ejecutar dicha disolución es que hayan transcurrido tres meses o más desde el momento en que se produjo la unión matrimonial.

¿En qué se diferencian la separación y el divorcio?

Separación

  • La vida conyugal queda suspendida, no hay un rompimiento o disolución definitiva del vínculo matrimonial, es decir, ambos continúan casados, dejando espacio para una posible reconciliación
  • Ninguno de los cónyuges puede contraer nuevas nupcias
  • Los cónyuges no suelen liquidar el régimen económico matrimonial, lo que puede ocasionar problemas entre ambos e incluso la afectación de los bienes gananciales que pertenecen a los dos por deudas que llegará a contraer uno de los cónyuges

Divorcio

  • Se rompe por completo el vínculo matrimonial y la reconciliación no tendrá efecto alguno, pues tras la sentencia de divorcio el vínculo matrimonial se extinguirá de forma definitiva
  • Ambos quedan libres para casarse con otra persona si así lo desean
  • El régimen económico matrimonial termina, ya que la normativa civil establece que la sentencia firme de divorcio produce la disolución del mismo, y por consiguiente su liquidación

Además, hasta el año 2005 la separación constituía un requisito obligatorio previo a la solicitud del divorcio. Sin embargo, desde ese mismo año ya no es necesario estar separado previamente para solicitar el divorcio. Ambos procedimientos pueden realizarse de forma independiente.

👉¿Cómo se asemejan los procedimientos a seguir en caso de separación y divorcio?

El proceso judicial de separación o divorcio en España es muy parecido en cuanto a complejidad y coste, además tanto los requisitos previstos como el procedimiento que se ha de seguir son básicamente iguales.

Por ello, lo más razonable si ya se ha decidido romper la convivencia, es que regularicen su situación ante el Juzgado y busquen la asesoría de un abogado con la adecuada preparación y experiencia, pues en ambos casos la sentencia recoge las medidas respecto al cuidado de los hijos, guarda y custodia, régimen de visitas, comunicación y estancia, ejercicio de la patria potestad, gastos de mantenimiento de éstos, la disolución del régimen económico del matrimonio, el uso de la vivienda, etc.

Un proceso de separación, al igual que el de divorcio, se puede desarrollar por la vía contenciosa o de mutuo acuerdo.

De mutuo acuerdo:

Es el procedimiento judicial más sencillo, rápido y económico que puede aplicarse para ambos casos, tanto para separarse como para divorciarse. Para efectuar los trámites, es necesario que hayan pasado un mínimo de 3 meses desde la celebración del matrimonio, ambas partes pueden compartir abogado y procurador pues deben redactar el convenio regulador donde se expresan los acuerdos a los que ambos han llegado con respecto a la guardia y custodia de los hijos, el régimen de visitas, las pensiones alimenticias, el uso de la vivienda familiar, etc.

No es preciso que se alegue ninguna causa concreta,  sino que basta que ambos cónyuges manifiesten su conformidad de poner fin a su convivencia matrimonial. Además, es el procedimiento de menor coste moral para las partes y conllevará a una mejor relación futura entre las partes y entre éstas y sus hijos

La sentencia de separación matrimonial o de divorcio se inscribirá de oficio en el Registro civil donde aparezca inscrito el matrimonio. El mutuo acuerdo es una de las formas de solicitar judicialmente la declaración de separación matrimonial o la sentencia de divorcio, además de ser la más aconsejada.

Contencioso:

Es la otra forma de solicitar ante el juzgado la separación o el divorcio cuando no existe un acuerdo entre los cónyuges. El procedimiento contencioso suele ser largo, complejo, de mayor coste y evidentemente de un gran desgaste sentimental para la pareja y cuando hay hijos en común,hay más aspectos que considerar y sobre los cuales decidir. De igual forma, por encima de todos los aspectos implicados en el proceso está el llamado  ‘interés del menor’, un criterio que va por encima de los intereses de los cónyuges. 

En este caso, como las partes no logran ponerse de acuerdo en los apartados del convenio regulador que ha de presentarse ante el Juzgado, o bien porque uno de los contrayentes no quiere separarse del otro, corresponde al juez dictar sentencia acordando los términos principales sobre la guarda y custodia de los hijos, régimen de visitas, pensión de alimentos, ocupación de la vivienda, entre otras, según la valoración de las pruebas practicadas en el juicio y como lo estime oportuno.

Al igual que en la separación o divorcio de mutuo acuerdo, no es necesario invocar ninguna causa para separarse, tan solo que el matrimonio se haya celebrado al menos 3 meses antes. Es fundamental que con la demanda se muestren las pruebas necesarias para justificar las peticiones de los interesados que están reflejadas en la demanda.

No debe olvidarse que, si las partes consiguen llegar a un acuerdo durante la tramitación del procedimiento de separación o divorcio contencioso, podrán convertir éste de inmediato en un procedimiento de separación o divorcio de mutuo acuerdo, para lo cual será imprescindible que elaboren y firmen en conjunto un convenio regulador y lo presenten ante el juez que está resolviendo el caso.

➡️¿Qué pasaría si hay reconciliación?

Cuando la pareja separada decide reconciliarse, debe poner en conocimiento de ello al juez que esté resolviendo el caso de separación o divorcio, según sean las circunstancias. La reconciliación, en términos legales, deja sin efecto alguno los puntos que se hubiesen plasmado en el acuerdo de separación.

En caso de que ya se haya efectuado el divorcio, esto implicaría una disolución del matrimonio que no tiene marcha atrás, aún en caso de reconciliación, por lo que la única opción legal es la de volver a casarse. La separación, por el contrario no corta el vínculo matrimonial, por lo cual si llega a haber una reconciliación la pareja seguiría estando legalmente casada y podría restituir los derechos y el estado legal que habían antes de la separación, tras notificarlo ante el juez.

🔺¿Qué pasa si hay hijos en una separación o divorcio?

En una separación o divorcio, cuando existen hijos las cosas puede tornarse complicadas. Los hijos pueden llegar a verse afectados por esta situación, razón por la cual debe ser afrontada con responsabilidad. Los aspectos más importantes que se toman en cuenta al tratarse de hijos en común en medio de un divorcio o separación son los siguientes:

Tipo de custodia
Pensión alimenticia
Régimen de visitas

Estos aspectos serán decididos por los cónyuges o padres del menor en caso de que exista una negociación ente ellos. De no ser así, el Juez será el encargado de tomar las decisiones con respecto al caso basándose en el bienestar del menor.

La custodia es, por mucho, el aspecto más importante ya que de él dependen los siguientes. Si hablamos de una custodia compartida, la situación será mucho más favorable y flexible para los progenitores. De no ser así, serán necesarias limitaciones como el régimen de visitas y asignación de pensión alimenticia según sea el caso.

En cuanto a trámites y documentación, nuevamente hablamos del convenio regulador como el requisito clave en el que deben quedar plasmadas todas las pautas de la separación o divorcio. Este documento se puede modificar en el futuro.

Ahora que ya conoces los aspectos implicados en el proceso de separación y en el de divorcio y cuáles son sus diferencias y semejanzas, es momento de considerar a profundidad lo que más le conviene a tu situación matrimonial y a tus hijos, en caso de tenerlos. Por ello te recomendamos que busques asesoramiento de un buen abogado de divorcio, quien es la persona más indicada para encaminarte y orientarte en este difícil trayecto, además de velar por tus intereses y los de tus hijos.