Impago de la pensión de alimentos

La pensión de alimentos es una de las principales obligaciones tras una separación o divorcio cuando la pareja tiene hijos, y las medidas que la rigen se establecen en el Convenio regulador o en la sentencia. Pero, ¿Qué hay del impago de la pensión de alimentos?

De acuerdo al artículo 142 del Código Civil, la pensión de alimentos abarca todos los gastos necesarios para la manutención y crianza de los hijos: comida, vestido, habitación, educación y asistencia médica. El monto del importe se fija tomando en cuenta el número de hijos, sus necesidades y los ingresos económicos de los progenitores.

Sin embargo, es uno de los factores que más genera conflictos entre la ex pareja, y desafortunadamente en los últimos años se han vuelto cada vez más habituales los procedimientos judiciales por impago de la pensión de alimentos.

Por esta razón, en este artículo describiremos qué gastos están incluidos realmente en la pensión de alimentos, qué puede ocurrir en caso de impago y cuál es el procedimiento para reclamar el cumplimiento de esta obligación, para que si se te llega a presentar esta situación sepas cómo actuar.

📌¿Qué gastos comprende la pensión de alimentos?

Cuando se fijan las medidas de la pensión de alimentos, se incluyen una serie de gastos que son frecuentes y necesarios para la crianza y manutención del menor o en el caso del hijo mayor de edad que viva en el domicilio familiar y no es independiente económicamente.

Estos son los llamados gastos ordinarios, los cuales al ser comunes y habituales para cubrir las necesidades del menor en su día a día, pueden ser previsibles y por lo tanto son los que se toman en cuenta para determinar la cuantía de la pensión de alimentos, entre ellos se encuentran gastos derivados de:

✔Embarazo y parto, guardería, vivienda, alimentación, vestido, educación y salud.

No obstante, por diversas circunstancias, pueden llegar a surgir algunos gastos que no estaban previstos, pero que son igualmente necesarios para el bienestar del menor. Este tipo de gastos son conocidos como gastos extraordinarios, los cuales al ser eventuales y poco frecuentes, no están incluidos en la pensión de alimentos.

Al presentarse un gasto extraordinario, ambos progenitores pueden asumirlo por mitades, abonando cada uno el 50% del monto del mismo o como se determine en la sentencia. Algunos ejemplos de gastos extraordinarios son: tratamientos médicos específicos, oftalmológicos, ortodoncia, clases extracurriculares, etc.

Conocer cuáles son los gastos que están incluidos o no en la pensión de alimentos es fundamental, ya que el progenitor al que le corresponde realizar el pago, no está obligado a pagar gastos extraordinarios que se consideren innecesarios si no está de acuerdo. Por ello, en caso de surgir alguna polémica entre ambos al respecto,  puede acudirse a los tribunales para que sea el Juez quien autorice o no el gasto.

➡️¿Existen motivos que permitan el impago de pensión de alimentos?

El pago de la pensión de alimentos es una obligación a la que no se puede renunciar, es decir,  hasta que no se dicte otra sentencia que diga que cesa la obligación de pagar alimentos, ésta persiste, ya que la sentencia es una resolución judicial que tiene que cumplirse.

Sin embargo, algunos de los progenitores a los cuales les corresponder efectuar este pago, deciden voluntariamente no continuar abonando a su ex cónyuge la pensión de alimentos, alegando diversas razones, como por ejemplo que el progenitor custodio no le permite ver al niño, que sus ingresos no le alcanzan o que ya no es necesario que el hijo reciba este pago. Pero es necesario recalcar que ninguno de estos motivos eximen ni justifican al progenitor obligado a dejar de pagar este importe.

Por esta razón, lo aconsejable para el progenitor obligado a pagar es que no deje de pagar arbitrariamente, sino que si tiene motivos por los cuales considera que debería pagar menos o dejar de hacerlo, ponga al conocimiento del juzgado dichas razones y realice un procedimiento de modificación de medidas.

Así, la cantidad que para alimentos haya determinado el juez podrá modificarse, o dependiendo del caso, pudiera cesar tal obligación. Muchas veces, por ahorrarse el coste de un procedimiento de modificación de medidas, se acaban pagando grandes sumas en concepto de pensiones atrasadas, intereses e incluso prisión.

👉¿Cómo proceder ante el impago de la pensión de alimentos?

Siempre es recomendable intentar solucionarlo de manera extrajudicial y conocer los motivos por los que el deudor impaga, a fin de tratar de llegar a un acuerdo, pero si no es posible el consenso,  el impago de la pensión de alimentos puede reclamarse judicialmente en el momento en el que se deja de pagar la pensión durante 2 meses consecutivos o 4 no consecutivos, de acuerdo al artículo 227 del Código Penal, y se considera como un delito, el cual puede derivar en multas, embargo de bienes o condena de prisión.

Hay dos maneras de proceder judicialmente en cuanto al impago de la pensión de alimentos: La demanda civil y la demanda penal.

Demanda Civil

Es el procedimiento más rápido y sencillo, lo que se requiere para iniciarlo es que exista una sentencia que obligue al pago, que se haya producido algún tipo de impago parcial o total y la asistencia de un abogado de familia y un procurador. Se pueden reclamar los impagos desde el primer mes y hasta los últimos cinco años. Si el impago es parcial, también podrá reclamar las cantidades que se dejaron de recibir. En el procedimiento civil se requerirá el pago con sus intereses.

El procedimiento en sí consiste en presentar una demanda de ejecución de la sentencia, en donde se describa la cuantía de la pensión de alimentos que el otro progenitor estaba obligado a abonar y la fecha desde la que no realiza el pago. Luego de admitida la demanda de impago de alimentos por el Juzgado correspondiente, al progenitor que ha incumplido en el pago se le concede un plazo de 10 días para cancelar la deuda.

Si transcurre el plazo y el demandado no cancela la deuda, se procede al embargo de sus bienes para saldarla. Si éste tiene capacidad económica suficiente como para hacer frente a la deuda, se procesa en poco tiempo. Además, el padre custodio puede solicitar el embargo de parte del sueldo todos los meses para asegurar los pagos futuros. Entre los bienes que son embargables se encuentran: dinero en efectivo o en cuentas bancarias, objetos valiosos, bienes muebles e inmuebles, pensiones,  fondos de inversión, etc.

Demanda Penal

La otra vía es la demanda penal por impago de pensión de alimentos, es un procedimiento más lento y complejo que puede demorar varios años. Para reclamar el impago de la pensión de alimentos de forma penal, se requiere: que exista una resolución judicial firme que obligue a dar alimentos, tiene que haber conducta omisiva o incumplimiento del pago durante dos meses consecutivos o cuatro meses no consecutivos y voluntariedad por parte del deudor en no pagar la pensión de alimentos.

Si se cumplen estos requisitos, se puede reclamar la pensión alimenticia por vía penal, y acusar al progenitor que está obligado al pago de haber cometido un delito de abandono de familia, el cual está penado en el art 227 del Código Penal. Para ello, hay que presentar una denuncia que  se tramitará  por el juzgado competente. El juez, al final, determina si los hechos son o no delito. Y, en caso de serlo, se condenará al deudor.

Las penas impuestas por impago de pensión alimenticia pueden ser de 3 meses a un 1 año de prisión, multas de 6 a 24 meses a razón de una cuota que puede ir desde los 2 euros hasta los 400 euros diarios. Cualquiera que sea la condena, se inscribirá en el Registro de Penados y Rebeldes lo que significa que el deudor tendrá antecedentes penales.

Por consiguiente, la demanda penal debería ser siempre el último camino a escoger, ya que se trata de un proceso mucho más largo, costoso y estresante para ambos, lo mejor es intentar por otros medios más pacíficos hacer cumplir al otro progenitor con la obligación de la pensión de alimentos.

Por otro lado, si usted es el progenitor obligado a pagar la pensión de alimentos, antes de tomar la decisión de dejar de abonar este importe, tome en cuenta las consecuencias que esto le puede generar no solo a usted, sino que con ello se podría romper cualquier hilo de comunicación que le quede con su ex pareja e incluso afectar irreversiblemente la relación con sus hijos. Por eso, si el motivo es que está atravesando por problemas económicos, trate de negociar con su ex cónyuge o solicite una modificación de medidas.