Nulidad matrimonial eclesiástica

Muchas parejas que se casaron por la iglesia desean obtener la nulidad matrimonial eclesiástica, generalmente porque anhelan volver a contraer matrimonio con otra pareja mediante una ceremonia religiosa, o simplemente porque quieren que su matrimonio sea declarado nulo también ante los tribunales eclesiásticos por motivos de índole personal.

La posibilidad de obtener la nulidad matrimonial eclesiástica es alta. No obstante, para conseguirla es necesario conocer algunos factores fundamentales sobre la nulidad matrimonial eclesiástica, cómo solicitarla, cuáles son las causas para que el matrimonio eclesiástico pueda ser declarado nulo y cuál es el procedimiento a seguir. En éste artículo te explicaremos cada uno de estos aspectos.

📌¿En qué consiste realmente la nulidad matrimonial?

La nulidad matrimonial es una sentencia que declara invalido el matrimonio por considerar que el mismo nunca ha existido, porque en su celebración hubo o se produjeron vicios o defectos esenciales que impiden que el matrimonio pueda surtir efectos.
Existen dos tipos de nulidad matrimonial: la civil, que se efectúa ante los tribunales civiles, y la eclesiástica, ante los tribunales canónicos.

🔹Nulidad matrimonial civil

Ocurre cuando por medio de sentencia judicial el matrimonio civil es declarado nulo o invalido, es decir, el vínculo matrimonial nunca existió realmente porque al efectuarse ocurrieron circunstancias que impiden su efecto. La nulidad matrimonial civil será la que determinará el nuevo estado civil de la persona, de manera que si queremos conseguir la nulidad de nuestro matrimonio tendremos que acudir obligatoriamente a ésta vía.

La nulidad matrimonial civil es una forma de romper el lazo matrimonial, pero no debe confundirse con el divorcio, ya que a diferencia de ésta en el divorcio se corta el vínculo matrimonial pero en ningún momento se duda que  el matrimonio haya existido o que sea válido.

🔹Nulidad matrimonial eclesiástica

Ocurre cuando por medio de un trámite propio del derecho canónico, se declara que el matrimonio no es válido y que por lo tanto nunca ha existido. La solicitud de la nulidad matrimonial eclesiástica es optativa, generalmente va dirigida a aquellas personas que deseen volver a contraer matrimonio por la Iglesia o que solo quieren que su matrimonio sea declarado nulo también ante los tribunales eclesiásticos.

Con respecto a la nulidad matrimonial eclesiástica, es preciso tener en cuenta que el proceso para obtenerla se rige por el Derecho Canónico y se debe validar ante el juzgado. También, puede ser solicitada por uno de los cónyuges, no es necesaria la aprobación del otro para conseguir la nulidad. En vista de ello, lo más prudente es informarse de cuáles son los motivos que contempla el derecho canónico para anular un matrimonio eclesiástico.

➡️¿Cuáles son las causas para que el matrimonio eclesiástico pueda ser declarado nulo?

El Código de Derecho Canónico es el que regula el procedimiento para obtener la nulidad matrimonial eclesiástica, estableciendo las causas para admitirla, estas causas se dividen en 3 grandes grupos:

Impedimentos

Comprenden las circunstancias externas que hacen imposible contraer matrimonio, tales como:

Impedimento de Impotencia: Este motivo se encuentra contemplado en el canon 1084, se refiere circunstancias de índole personal, tanto del hombre como de la mujer, que les impide realizar el acto sexual de forma natural.

En el caso del hombre, son necesarias tres cosas en las que debe ser capaz para que el matrimonio se pueda consumar: erección, penetración y eyaculación. Si llegara a faltar alguna de estas, el hombre es considerado impotente aunque pueda engendrar hijos. Con respecto a la mujer, puede presentarse el caso de que sufra de frigidez.

 Impedimento de vínculo: Según el canon 1085, cuando una persona que ya estaba casada canónicamente y sin que nadie lo sepa consigue contraer nuevamente matrimonio, por ejemplo, en otra ciudad o país distinto, ese segundo matrimonio queda anulado porque ya se encontraba vinculado a otra persona.

Impedimento de consanguinidad: De acuerdo al canon 1091, no puede haber matrimonio entre dos hermanos del mismo padre y la misma madre, porque hay un impedimento de derecho natural que no puede ser dispensado. En el caso de primos hermanos el obispo puede dispensar ese impedimento.

Vicios de Consentimiento

Son las circunstancias internas que afectan la voluntad de quien contrae matrimonio y que lo puede hacer inválido. Estos son:

Carecer de uso de razón: El canon 1095 señala que si una persona aunque sea mayor de edad no tiene uso de razón, debido a alguna enfermedad psíquica, no puede manifestar un consentimiento válido, por lo tanto  el matrimonio celebrado puede considerarse nulo

Grave defecto de discreción de juicio: Existen casos en los que durante el noviazgo ocurre un embarazo y algunos padres tradicionalistas presionan a sus hijos para que se casen, aunque ellos no la hayan decidido aún. Si durante el proceso se demuestra que uno de ellos o ambos actuando bajo presión no han sido libres internamente para casarse, se puede declarar nulo el matrimonio. Este vicio de consentimiento se contempla en el canon 1095,2°.

Dolo provocado para obtener el consentimiento: En conformidad con el canon 1098, se puede declarar nulo el matrimonio cuando uno de los cónyuges, sabiendo que es estéril, le oculta esta información al otro cónyuge.

Simulación del matrimonio por exclusión de una de sus propiedades esenciales: Ocurre cuando una persona al momento de contraer matrimonio, aunque manifieste consentimiento, en su interior no tiene la intención de guardar alguna de las características esenciales del matrimonio, tales como la fidelidad, la indisolubilidad o la procreación.

Por ejemplo, se casa pero no quiere tener hijos y su pareja desconoce este hecho. Para demostrarlo, generalmente suele haber testigos que le han escuchado expresar sus verdaderas intenciones.

Por defecto de Forma

Sucede cuando ocurre un defecto en las formalidades que se deben seguir para contraer un matrimonio que sea válido. El canon 1108 contempla esta causa, aunque es uno de los motivos menos frecuentes. Un ejemplo es que la boda sea celebrada por otro sacerdote distinto al de la parroquia y sin la autorización correspondiente del párroco. En éste caso, hay un defecto de forma y el matrimonio es nulo.

👉¿Cuál es el procedimiento para conseguir la nulidad matrimonial eclesiástica?

Para comenzar el trámite de solicitud de la nulidad matrimonial eclesiástica, en primer lugar hay que acudir al tribunal eclesiástico donde se efectuó el matrimonio. Allí un profesional especializado en derecho canónico le brindará orientación sobre la viabilidad del procedimiento en su caso particular.

 Si resulta ser viable la nulidad en su situación, para presentar la demanda se requiere del asesoramiento de un abogado especialista en derecho matrimonial canónico. No es necesario el consentimiento del otro cónyuge para iniciar el procedimiento.

Luego de presentar la demanda de nulidad ante el tribunal eclesiástico correspondiente, se valoran y verifican las causas alegadas. Si se logra constatar que la unión matrimonial es nula, se emite la sentencia o resolución eclesiástica que así lo constate.

Una vez obtenida la resolución, se procede a informar a las parroquias donde se bautizaron los ex cónyuges para que se inscriba la declaración de nulidad en los libros correspondientes. De esta manera, ambos quedan libres para contraer matrimonio por la iglesia con otra persona. Para que esta resolución tenga validez civil, es preciso convalidarla por vía judicial.

🔺¿Cuánto tiempo dura el procedimiento de nulidad matrimonial eclesiástica y cuánto cuesta?

Hasta hace relativamente poco tiempo, el procedimiento para conseguir la nulidad matrimonial eclesiástica era bastante complejo y costoso, pero gracias a una reforma del código de Derecho Canónico introducida por la iglesia católica, los pasos se han agilizado en gran medida y se han reducido los costos.

Anteriormente, para conseguir la nulidad matrimonial era obligatorio obtener una doble sentencia que podía tardar dos años, pero con los nuevos cambios  los juzgados de primera instancia tienen un plazo máximo de un año para ratificar la nulidad, aunque esto puede variar en función de la relevancia del caso, y ya no es necesario realizar ningún otro trámite. 

Asimismo, con la reforma los trámites en los tribunales eclesiásticos son gratuitos, sin embargo los gastos que intervienen en el proceso son independientes de la iglesia. Las tasas del Tribunal no suelen sobrepasar, por lo general los 1.000 euros, los honorarios de los abogados pueden estar entre los 2.500 euros y a estos gastos hay que sumarles el coste de las pruebas periciales, ya sean psicológicas, médicas, psiquiátricas, que suelen oscilar entre los 250 y los 400 euros cada una.

Considerando todos estos factores, si has tomado la decisión de obtener la nulidad matrimonial eclesiástica, es fundamental que busques la orientación de un abogado especializado en derecho canónico para llevar a buen término lo que te has propuesto.