Separación de bienes: ventajas y desventajas

Cuando las parejas deciden contraer matrimonio, pocas veces piensan en elegir el régimen económico que regirá su unión, ya que generalmente están inmersos en otras cosas, como los preparativos para la ceremonia, la recepción, etc. y abordar este tema podría parecer calculador y poco romántico. Sin embargo, el régimen económico matrimonial determinará cómo se administrará la economía familiar y los bienes económicos durante el matrimonio.

Por lo tanto, abordar ésta cuestión es fundamental por las consecuencias que tiene el régimen económico en el matrimonio, ya que no solo marca las pautas para  gestionar el patrimonio propio y común de la pareja, sino que también establecerá como se distribuirá dicho patrimonio en caso de ocurrir una separación o divorcio.

En vista de ello, es preciso tener claro que tipos de régimen económico hay para decidir con criterio cual escoger, en consecuencia, en este artículo te explicaremos todo lo concerniente a la separación de bienes, el cual es uno de los regímenes económicos que puede ser escogido por la pareja para que regule las relaciones económicas de su matrimonio y cuáles son su ventajas y desventajas. Pero primero necesitarás conocer algunos aspectos básicos sobre lo que es un régimen económico.

➡️¿Qué es el régimen económico matrimonial y cuántos hay?

El régimen económico matrimonial es un conjunto de normas que regirán las actuaciones e interacciones financieras de los cónyuges y determinará como se administrarán los bienes patrimoniales en caso de presentarse una separación o divorcio. El Código Civil regula tres regímenes económicos: Gananciales, separación de bienes y participación en las ganancias.

🔹Régimen económico de gananciales

Si el matrimonio se efectúa bajo éste régimen, todas las ganancias, beneficios, bienes y deudas  adquiridos por cada uno de los cónyuges durante el matrimonio, será común a ambos y se dividirá en un 50% en caso de divorcio.

El Régimen de gananciales en nuestro sistema jurídico es el régimen supletorio y por tanto se aplicará de forma automática, en la mayoría de las comunidades autónomas españolas, a todos los matrimonios que no pacten otro tipo de régimen económico al momento de casarse o cuando lo pactado resulte ineficaz. Sin embargo, los cónyuges en cualquier momento podrán sustituirlo por el régimen de separación de bienes o el régimen de participación.

🔹Separación de Bienes

Cuando la pareja decide casarse bajo el régimen económico de separación de bienes, cada parte conservará su propio patrimonio, incluyendo los adquiridos previamente al matrimonio y los adquiridos durante el matrimonio, administrándolos y utilizándolos de manera independiente.

Con respecto al mantenimiento de las cargas familiares, cada uno de los cónyuges deberá contribuir en proporción a su capacidad económica para sufragar los gastos.  En comunidades autónomas como Cataluña, Comunidad Valenciana y Baleares, es el régimen económico aplicado a los matrimonios en el caso de que no se hayan realizado capitulaciones matrimoniales.

🔹Régimen de participación

Se puede decir que éste régimen económico es una combinación de los dos anteriores, ya que en el transcurso del matrimonio funciona como un régimen de separación de bienes, pero al momento de presentarse un divorcio, se asemeja al régimen de gananciales, ya que cada cónyuge participará en las ganancias o disminuciones del  patrimonio del otro. Esta opción es la menos común en los matrimonios.

Características de la separación de bienes

El régimen económico de separación de bienes presenta las siguientes características:

A cada cónyuge le pertenecerán los bienes que hubiese obtenido antes de efectuarse el matrimonio y los adquiridos durante el mismo, así como la libertad de administrar y disponer de ellos de manera independiente. Esto se encuentra estipulado en el artículo 1437 Del Código Civil.

✔El patrimonio de cada cónyuge comprende cualquier propiedad o beneficio que fuese adquirido, donado o heredado antes o mientras estén casados.

Los gastos generados por las cargas familiares deben ser asumidos por ambos cónyuges, colaborando en la misma proporción para sufragarlos, con sus propios recursos, o según lo convengan de acuerdo a la capacidad económica de cada uno.

✔En el caso de que uno de los cónyuges se dedique exclusivamente a los oficios del hogar, dicho trabajo doméstico es asumido como su aporte para con las cargas del matrimonio y le da derecho a solicitar una compensación en caso de producirse una separación o divorcio, como lo señala el artículo 1438 del Código civil.

✔Si llegara a existir un bien del que resultara  imposible acreditar la propiedad por parte de uno de los dos, tal bien, en caso de separación o divorcio, será dividido entre los dos.

El domicilio familiar está bajo la potestad de ambos cónyuges, independientemente de su titularidad, por lo que para disponer de la vivienda o vender la propiedad y el ajuar familiar, es necesaria la autorización de los dos.  Así lo establece el artículo 1320 del Código Civil.

Ventajas del régimen de separación de bienes

El régimen de separación de bienes se ha vuelto una de las opciones más escogidas por las parejas debido a los beneficios que aporta, entre los cuales destacan:

➡️Proporciona a los cónyuges la garantía de que conservarán su patrimonio personal y evita los riesgos de que las deudas de uno afecten el patrimonio del otro.

➡️Otorga a cada uno de los cónyuges la libertad de gestionar y utilizar sus bienes sin necesitar el consentimiento de su pareja o de informarle, a excepción de la vivienda y el ajuar familiar, que en caso de que se quiera disponer o vender estos bienes ambos esposos deben estar de acuerdo.

➡️No impide que los cónyuges puedan asociarse en la adquisición de algún bien.

➡️En caso de divorcio, solo se liquidarían los bienes que la pareja haya comprado juntos en el porcentaje que corresponda según lo pactado, lo que hace que el proceso sea más rápido y sencillo.

Por consiguiente, el régimen económico de separación de bienes es útil y conveniente cuando uno de los cónyuges posea un patrimonio importante antes de casarse, cuando en el matrimonio haya hijos no comunes, en el caso de que alguno de los cónyuges sea empresario, o su profesión implique actividades que  puedan  poner en riesgo los bienes patrimoniales de su pareja.

Desventajas del régimen de separación de bienes

Una de las desventajas que suele atribuirse a la separación de bienes es la situación de desprotección y vulnerabilidad económica  en la que puede quedar el cónyuge con menos poder adquisitivo o que durante el matrimonio se mantuvo al cuidado del hogar y de los niños, algo común en los matrimonios tradicionales donde el marido es quien trabaja mientras la mujer atiende el hogar.

Sin embargo, el Código Civil en el artículo 1438 plantea una solución para esta situación:

“El trabajo para la casa será computado como contribución a las cargas y dará derecho a obtener una compensación que el Juez señalará, a falta de acuerdo, a la extinción del régimen de separación”.

De manera que el cónyuge que se haya dedicado al trabajo doméstico, dejando de lado su carrera profesional y por lo tanto quede en situación de desventaja económica tras el divorcio, tendrá derecho a una indemnización. También tendrá derecho a recibir una pensión compensatoria, la cual no debe confundirse con la pensión de alimentos que es para sufragar los gastos de los hijos.

Otra de las desventajas que puede tener la separación de bienes es que los cónyuges no participan en las ganancias de su pareja, lo cual puede resultar poco solidario para el cónyuge cuya capacidad económica es muy inferior y que debe contribuir por igual con las cargas familiares. Además, con la separación de bienes ninguno de los cónyuges está obligado a informarse sobre las actividades financieras que estén realizando.

Por otro lado, para que exista el derecho a recibir una pensión compensatoria se deben cumplir los siguientes supuestos:

  • El desequilibrio económico debe recaer en uno solo de los cónyuges.
  • Que la situación económica de uno de los cónyuges haya decaído sustancialmente en comparación a la que tenía durante el matrimonio.
  • La pensión debe solicitarse directamente por el cónyuge afectado, nunca por el juez.

👉¿Cómo proceder para solicitar el régimen de separación de bienes?

Si deseas que tu matrimonio esté regulado por el régimen de separación de bienes, debes acudir con tu pareja ante el notario para realizar las capitulaciones matrimoniales en escritura pública. Estas capitulaciones matrimoniales tienen un carácter preventivo, porque se efectúan considerando una posible ruptura del matrimonio, aunque no haya ocurrido y que pudiera nunca ocurrir.

Este acto puede realizarse antes o después del matrimonio.

🔺Antes del matrimonio

Es más recomendable adoptar la separación de bienes antes de contraer matrimonio, mediante un sencillo proceso en la notaría, porque de esta forma pueden acordarse, con una mejor disposición, todos los detalles respecto a los bienes que se tienen y los que puedan obtenerse durante el matrimonio.

🔺Después del matrimonio

Asimismo, la separación de bienes se puede adoptar después del matrimonio, con el fin de que dicho régimen económico regularice los aspectos financieros de la vida matrimonial.

A modo de conclusión, el régimen de separación de bienes es el elegido por aquellos cónyuges que quieren tener la garantía de que, en caso de producirse un divorcio, van a conservar la totalidad de su patrimonio propio.

Este tipo de régimen económico puede resultar ventajoso para algunas parejas en las cuales uno de ellos o ambos realizan actividades laborales de riesgo financiero o tienen su propia empresa o negocio y, mediante la adopción de la separación de bienes, intenta proteger el patrimonio de su cónyuge para que en causa de deudas el mismo no sufra ninguna afectación.

De manera que si para tus circunstancias particulares la separación de bienes es el régimen adecuado, busca la orientación  de un abogado especialista en derecho de familia para asesorarte y adoptar algunas previsiones, ya que el hacerlo no solo  puede ayudar a la convivencia matrimonial, sino que es mucho más sencillo llegar a un acuerdo en un divorcio donde no es necesario realizar una liquidación que hacerlo en los casos en que existe un patrimonio común.