Síndrome de Alienación Parental

Tras un proceso de separación o divorcio de índole contencioso,  los conflictos entre los progenitores pueden provocar que los hijos en común rechacen de forma estricta a uno de sus padres, lo cual se ha convertido en un dilema cada vez más frecuente. Las propias vivencias experimentadas por el menor durante la crisis y ruptura del matrimonio y la presión a la que están sometidos influyen para que se inclinen por uno de sus progenitores y pueden causar Síndrome de Alienación Parental.

Esta situación puede afectar el cumplimiento del régimen de visitas fijado, si el hijo se niega rotundamente a ver al progenitor no custodio, por lo que en los juzgados los profesionales se encuentran ante la disyuntiva de valorar y estudiar en profundidad la raíz de ésta problemática, en la que muchas veces los menores son utilizados por uno de sus padres para anular al otro.

Está circunstancia de rechazo por parte del hijo a interactuar con uno de sus progenitores es lo que se ha denominado Síndrome de Alienación Parental (SAP).En vista de la presencia recurrente de este fenómeno, en éste artículo analizaremos en qué consiste el SAP, cómo podemos reconocer este fenómeno en nuestros hijos, cómo influye la valoración de éste síndrome en las decisiones judiciales y qué consecuencias puede tener en la estabilidad emocional del menor.

📌¿En qué consiste el síndrome de alienación parental?

El síndrome de Alienación Parental o SAP se dió a conocer en 1985 por un psiquiatra estadounidense llamado Richard Gardner, y se refiere a la negativa por parte del menor a tener una interacción parentofilial, o sea a convivir con uno de sus padres. Bajo el SAP se rompe la relación del menor con uno de sus progenitores, pues el mismo no desea tener contacto con uno de sus padres.

En muchos casos, esta reacción del menor de no querer relacionarse con su progenitor puede haber sido provocado por manipulaciones del otro progenitor a través de un proceso de difamación, donde uno de los padres remarca las malas cualidades del otro con el fin de desacreditarlo e incluso llegando a alegar hechos inciertos que generan en el menor resentimiento y enemistad hacia el progenitor rechazado.

Estos procesos de manipulación han dado lugar a numerosos debates entre defensores y críticos del Síndrome de Alienación Parental, debido a que el mismo no parece inscrito en los sistemas más utilizados de clasificación de trastornos mentales, como el DSM-5.

No obstante, la existencia de éste fenómeno es ampliamente defendida y admitida por profesionales de la psicología y el derecho, así como la importancia de su reconocimiento y valoración al momento de adoptar determinaciones que involucren a un menor.

Es por eso que, aunque en nuestro país no se contemple en el ámbito legal el SAP, sí se aplica en las Audiencias Provinciales, para determinar las medidas que regularán las relaciones de los progenitores con sus hijos en las sentencias de divorcio o en los procedimientos de modificación de medidas. Esta valoración se realiza con la intervención de psicólogos con el objetivo de garantizar el bienestar del menor y su estabilidad emocional.

➡️¿Cómo podemos identificar la presencia del síndrome de alienación parental en nuestros hijos?

Un niño alienado suele manifestar algunos rasgos en su comportamiento tales como:

🔹Manifestar odio o rechazo por uno de sus progenitores: Hablará con desprecio sobre el padre rechazado, posiblemente utilizando vocabulario soez. También, es posible que no le muestre ningún respeto, le grite o insulte.

🔹Problemas de Conducta: La mayoría delos niños que están bajo el SAP experimentan problemas por manifestar una conducta antisocial, agresividad, desobediencia e irresponsabilidad.

🔹Problemas emocionales: Puede presentar ansiedad, depresión y dificultad en las relaciones sociales con sus padres, hermanos, amigos y profesores.

Por otro lado, el progenitor alienador también suele mostrar comportamientos en presencia del menor buscando obstaculizar la normalidad en el desarrollo del régimen de visitas o distanciar afectivamente al hijo de su otro progenitor. Entre esas actitudes se pueden mencionar:

✔Realizar, en presencia del menor, comentarios negativos y utilizar adjetivos calificativos para dañar la imagen del otro progenitor.

✔Contarle al menor hechos inciertos sobre el otro progenitor.

Manipulación del menor para conseguir su apoyo.

Obstaculizar la comunicación y convivencia entre el hijo y el otro progenitor.

Reforzar las actitudes de rechazo que manifiesta el hijo hacia el otro progenitor.

El progenitor alienador considera que su hijo puede vivir sin tener en su vida la presencia del otro progenitor, considerándose a sí mismo como el único progenitor aceptable para convivir con el menor. En consecuencia, el niño es victima de un constante atropello emocional donde es presionado a comportarse de acuerdo a los deseos de su progenitor y además es privado de forma injustificada del derecho de relacionarse con ambos padres.

¿Cuáles son los criterios utilizados para valorar el Síndrome de Alienación Parental?

Para emitir el informe psicológico forense que recoge la evaluación psicológica, el perito toma en cuenta una serie de aspectos para evaluar la presencia de un Síndrome de Alienación Parental y  establecer una relación causal, tales como:

🔹Causas de la oposición de los menores

Resulta fundamental realizar una valoración de las causas señaladas por el menor sobre el repudio que tiene para con su progenitor, analizando todo lo existente (Informes del Punto de Encuentro Familiar, de los Servicios Sociales, pruebas periciales psicológicas, informes escolares, interrogatorio de las partes, declaraciones de los testigos e indagación en el menor), para precisar si el rechazo se basa en causas justificadas o no.

🔹Indagar si el menor ha sido objeto de un proceso de manipulación

Es necesario verificar si existe incitación por parte del progenitor custodio para alejarle y apartarle de su progenitor no custodio empleando estrategias de presión y manipulación.

🔹Escuchar al menor

Es necesario tener en cuenta todo lo que dice el menor y la manera de decirlo, porque su declaración puede estar influenciada por un  progenitor que le ha inculcado sentimientos en contra del otro, por eso se debe analizar si sus opiniones y deseos son propios o inducidos.

🔹Deben primar los intereses y bienestar del menor

Al momento de evaluar y aportar sugerencias, estas deben girar en torno al bienestar del menor y su estabilidad emocional.

🔺Análisis de las relaciones parento-filiales entre el menor y el progenitor rechazado

Para conocer si es posible, desde una perspectiva psicológica, la recuperación del vínculo afectivo con el progenitor rechazado y la normalización de las relaciones filiales, ya teniendo la causa o motivo del rechazo, el perito psicólogo en su tarea de asistir al juzgado puede hacer una adecuada valoración y ayudar a que lo sea dictaminado realmente sea lo mejor para los hijos y la conservación de las relaciones con ambos padres.

También es esencial que en la valoración se verifique que no exista una situación de maltrato efectuado por el progenitor rechazado, ya que si fuese el caso, es una causa justificada para el repudio que manifiesta el menor y descartaría el Síndrome de Alienación Parental.

👉¿Qué medidas jurídicas suelen adoptarse ante la existencia del Síndrome de Alienación Parental?

Las medidas que decida adoptar el juez va a estar condicionada a las razones por las cuales el menor manifiesta rechazo ante un progenitor y el deterioro que presente la relación parentofilial al momento de establecer la decisión. Algunas de las medidas que puede llegar a tomar el juez son:

📌Suspensión del régimen de visitas establecido: Esta suspensión se puede prolongar hasta que exista una mejoría en las relaciones del menor con su progenitor.

📌Reanudación del contacto entre el menor y el progenitor: A través de un sistema de visitas que sea progresivo.

📌Programas de terapia y apoyo: A los cuales asistirán el menor y ambos progenitores para recibir ayuda de psicólogos y educadores en aras de mejorar las relaciones parentofiliales,  mediante la adquisición de habilidades de interacción.

📌Punto de encuentro familiar: Se trata de un régimen de visitas supervisado que se desarrollará para reanudar el contacto interrumpido del menor con su progenitor.

📌Derivación del menor a un Centro de Atención a la Infancia: Es una medida muy estricta, donde el régimen de visitas se paraliza y el niño es remitido a dicho centro para recibir una terapia para mejorar la percepción que tiene sobre el progenitor rechazado, esta medida podría ser adoptada cuando hay un claro y marcado proceso manipulativo por parte del oro progenitor.

A modo de conclusión se puede decir que es evidente que el Síndrome de Alienación Parental es una problemática que genera graves consecuencias en el comportamiento, desarrollo y estabilidad emocional del menor. Por lo tanto, la evaluación del SAP es de gran importancia para garantizar el interés superior del menor.

No debemos olvidar que los menores inmersos en una ruptura familiar no están preparados psicológicamente para dicho acontecimiento, aunque hayan presenciado discusiones fuertes entre sus padres.

Cuando una ex pareja es altamente conflictiva, puede provocar la aparición de desarreglos psicológicos en los hijos y es que la negativa de un niño a relacionarse con uno de sus progenitores ya es de por sí un problema que requiere de intervención psicológica. Por lo tanto, podríamos decir que los efectos del Síndrome de Alienación Parental en los hijos se van a observar en su salud física y emocional, en el ámbito académico y en el ámbito social.